¿Vivo?
Y me pregunto, ¿como no iba a olvidarlo? Si albergo un corazón vivo dentro de un cuerpo latente...
No consigo hacerte desaparecer, tu presencia sigue ahí, más viva que antes. Cada día que pasa me haces más daño, me duele tu recuerdo. No dejo de soñar, con cada sueño las noches se hacen largas en mi soledad. Tal vez sea por el aniversario, por ese momento que compartimos, o tal vez simplemente sea que el tiempo sigue transcurriendo sin novedad alguna... Mi vida cada vez está más llena, pero mi corazón sigue vacío... continúa derramando sueños que se vierten sobre los caminos que voy recorriendo, caminos que me llevan y me devuelven al mismo sitio. Y sufro en silencio, porque nadie a mi alrededor puede aliviar mi pesar, nadie traerá consigo ese motivo de sonrisa interior que anhelo disfrutar.
Pero no quiero un ángel caído del cielo, tan sólo otro corazón como el mio. Quizás se encuentre escondido mientras reúne el coraje necesario. O quizás deambula por los parques, rodeado de artificios nocturnos, sin más ambición que dejar pasar el tiempo para así no tener que recordar lo crudo de su existencia. Pero la ocasión no asoma tras la rendija, y soy demasiado cobarde para ir tras ella.

<< Home