Un leve movimiento
La noticia tan temida como deseada está muy cerca de hacerse realidad. En cualquier momento podría saltar la liebre, y ya hay quien empieza a pensar como yo, y comienza a unir almas perdidas antes de que puedan encontrarse por sí mismas en medio de la oscuridad.
Está a punto de romperse por donde más duele. Sólo soy mero espectador y mudo testigo de su maltrecha relación, pero me dolió de verdad escucharla en sus ahogadas palabras, buscando un apoyo para no sentirse tan sola, tan falta de cariño, ese cariño que él no le da, y que parece esconder cuanta más falta hace. Debe creer que tú estarás siempre ahí, siempre a su lado, pero se equivoca. No has tenido la respuesta que de él esperabas, se ha ido por otro lado, y tú has buscado el cariño en quien te lo ha dado, saldando así una vieja deuda sentimental.
Él no va a entender que no habría ocurrido nada si su actitud hubiese sido distinta, no asume su responsabilidad. Sigue pensando que no hace nada malo y que sólo se dedica a jugar, sin importarle que tú estés deseando huir lejos... Dices que deseas estar sola durante unos meses, pero no puedo creerte. No quieres estar sola, lo que no quieres es seguir sufriendo por su culpa. Mírate friamente, en qué te has convertido por su culpa.
Y al salir, VN me miró a los ojos, y me leyó el pensamiento. Dejó caer algo que no quería decir, pero no hizo falta más, la entendí perfectamente. Su sorpresa fue mayúscula al sincerarme con ella, al decirle que hace mucho tiempo que pienso en lo que podría pasar si la cuerda se rompe. Ella también es testigo mudo de esta historia, pero su implicación ha hecho que en mi interior algo comience a vibrar, y me ha costado un buen rato volver a mi lugar.
P.D. MG ha vuelto, y me habló con franqueza: ya sólo hay una cosa que pueda cambiar para mejorar mi imagen. Sus palabras fueron la confirmación a mi labor.

<< Home