En mis cosas...
Queda poco de año ya. En estos dias siempre me ha gustado parar un momento a mirar atrás, sorprenderme a mi mismo descubriendo el fruto de los meses transcurridos. Los últimos años el balance siempre ha sido positivo, cada vez más siento cómo voy superando puntos de no-retorno, es decir, momentos, situaciones de mi vida a las que ya no podría volver, ni quiero volver. Y cada una supone un nuevo avance.
Tan sólo mantengo aquello que forma parte de mi, aquello de lo que no puedo prescindir si quiero seguir siendo yo mismo. Es una continuo reciclaje en el que cada vez se cierran menos puertas a lo desconocido, a lo que siempre me dio respeto, miedo, o simplemente rechazo, quizás por no haber dado la oportunidad de conocerlo.
Cada dia que pasa me acerco más a mí mismo, comienzo a sentirme el reflejo de mis propios deseos, aunque a pasitos cortos. Soy todavía algo muy por definir, seguramente mucho menos de lo que me creo capaz. Esa incertidumbre es el mejor motivo posible para ir hacia adelante e ir descubriendo mi propio destino (la leyenda personal, como decian en El Alquimista).
El otro lado; siempre quise pasar a él y ya lo he conseguido algunas veces. Unas no era lo que esperaba, no tenia más secreto que el de llegar hasta allí. Y otras, muchas, siguen siendo todo un misterio, siguen encerrando algún secreto todavía por descubrir, terrenos profanos que tarde o temprano caerán a mis pies.
Y bueno... no puedo olvidarme de lo más evidente, son ya muchos años con balance negativo, algo cada vez más desesperanzador, pese a los sutiles avances que voy logrando. Sigo lejos, muy lejos...
Llegará?

<< Home