jueves, mayo 04, 2006

Stand by me

Hay veces en que las personas te sorprenden, y cuando te ofrecen algo que no esperas, te hacen darte cuenta de que puedes contar con ellas más de lo que creías.

Porque es así..... tan sólo me oyó decir que no tenía entrada para este sábado, y en un principio no dijo nada, pero luego por mail se ofreció para conseguirme una. Puede que no fuera molestia alguna como ella dijo, o tal vez le costara un poco de conseguir... En cualquier caso, su ofrecimiento espontáneo me conmovió, pues apenas he hablado cuatro o cinco veces con ella, y muy de pasada.

Es curioso... no? Años después te das cuenta que has conseguido algo que creías muy lejano. Pero ya no es casualidad, porque no es la primera vez. Simplemente, un día conoces a una persona y... te das cuenta de que te gustaría conocerla mejor, ser su amigo. Y el destino lo prepara todo para que congenies bien con ella, sin importar la distancia que pueda haber por medio.

Con VN. sucedió... recuerdo que yo aspiraba a llevarme tan bien con ella como con el chico con el que se sentaba cuando conocí a ambos. Poco después él cambió de trabajo, pero el grupo ya estaba formado. Sólo quedaba dar paso a un día a día que haría más estrechos nuestros lazos, de forma que ella conociera en mí a la persona con la cual poder guardar un secreto, sin temor a ser desvelado.

En mi vida hay personas, unas pocas, que permanecen por siempre, pues son ya muchos años y además son conocidos de toda la familia. Luego hay otras amistades que fui forjandome yo sólo, sin ayudas de nadie. Mi logro personal es hacer que estos perduren, que no se me vayan. Es muy importante para mi conseguirlo.

Pero he aprendido algo, y es que a veces es mejor dejar las aguas discurrir por su cauce, cada uno por el suyo.

Sólo estaré en la vida de los que me acepten en ella. Como bien dice el refrán, cuando una puerta se cierra otra puerta se abre.

Pues bien, ahora simplemente busco cual fue la puerta que se abrió para mi.

P.D. Hoy estoy un poco ñoño... diriamos enamoradizo, sensiblón, no sé... Echo de menos alguien a mi lado.