domingo, abril 24, 2005

Love is in the air

Mis dias siguen pasando rápidamente, casi sin darme cuenta estamos en la mejor época del año - climatológicamente hablando -, aquella en la que ya no hace el frio acostumbrado del invierno, pero tampoco es ese calor abrasador que suele hacer en la estación estival.

Mi último día libre lo he invertido en mirar atrás, y lo que veo me ilusiona, pues en poco tiempo el camino recorrido es mucho. Avanzar, evolucionar, mejorar, son constantes en mi vida actual, y se van produciendo ya casi sin esfuerzo, pues hay mucho empeño detrás, y parece que las cosas salgan casi solas (aunque no sea asi).

Pero también siento hoy una cierta melancolía.
Si, asi es, y sé por qué me ocurre: porque mirar hacia otro lado ante las evidencias no hace que éstas desaparezcan, simplemente las camufla, pero nada más.
Y yo me he organizado de forma que doy la espalda ante lo que no quiero ver.

Aún me queda por aprender una lección muy importante: ACEPTAR

Aceptar la vida tal cual viene, que los sueños son lo mejor que hay, y hay veces que se cumplen, si... pero la felicidad no puede depender de ello, porque entonces la batalla la gana para siempre la infelicidad.

Aceptar que no todo es color de rosa, no todas las vidas ajenas son tan envidiables, y yo no soy tan raro como pregonaba ser.

Aceptar ésta nueva vida, en la que yo soy lo que soy, ni mejor ni peor, y los demás me aceptan por ello, y nunca creer que debo mejorar por nadie, sino que he de hacerlo por mí.

Aceptar que hay elementos que no puedo elegir, sólo puedo tratar de acercarme a ellos, pero no puedo ser yo quien decida incorporarlos a mi viaje; como dice esa canción: el amor está en el aire, y no puedo pretender que no me toque de cerca sin hacer touché; tan hermoso como dañino es, que corro el riesgo de resultar insensible ante sus ataques, pues mi único arma es ignorar el bien ajeno... pero cómo ignorar algo asi? Me pasará factura algún día ésta insensibilidad?

Queda mucho por aceptar todavía.