sábado, octubre 06, 2007

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Esta mañana en el curso nos encontrabamos de descanso. Yo le estaba enseñando a un compañero las fotos de la cena del pasado viernes. Al ver una foto en la que salgo con una amiga (que es la reina de las fiestas de alicante de este año, guapisima por cierto), una compañera de curso -que debe tener unos 40 años más o menos- se interesó por ella y me preguntó:

¿Esa chica es tu novieta?


Me hizo gracia la expresión "novieta". Mis labios pronunciaron estas palabras:

No... es una amiga


Mientras mi pensamiento quedaba delatado por la verdadera respuesta:


Ojalá...!

Me halagó que pensara que podiamos ser pareja, me hizo sentir bien. Parece que no estoy tan desfasado como pensaba!

Pero también me recordó el inadaptado que hay en mi, el chico atipico que sigo siendo en la vida, lo lejos que aún estoy de la realidad. Vamos, que me sacó los fantasmas de siempre.

Sigo siendo muy frágil, sensible hasta el extremo. Me basta tener un motivo de tristeza o desánimo, cualquier cosa que pueda pasarme a lo largo del dia, que me haga caer en un estado reflexivo, para que se destape mi caja de los truenos. Cuando eso sucede comienzo a infravalorarme, a sacarme los defectos y echarmelos en cara, a pensar que no merezco nada más que lo que tengo ahora, que nadie querrá nunca recorrer junto a mi este viaje, y que estoy tirando de la cadena tras haber arrojado mi vida por el desagüe, sin capacidad de reacción alguna.

Al rato el temporal se pasa y todo vuelve a estar como antes. Hasta la próxima vez, claro.

Llevaba tiempo -afortunadamente- sin castigarme con estas cosas, porque intento vivir la vida y olvidar lo que me falta. Pero negar el problema y mirar para otro lado no hará que éste desaparezca...

Cómo es posible que me siga costando tanto mostrar ese lado de mi mismo?
Quizás no lo tengo?
Miro a mi alrededor y lo veo en tooodos los demás. Hasta en el que parece no tenerlo. En todos! Por qué no lo veo en mi?

En fin, seguiré caminando y poniendo buena cara al mal tiempo, como si nada de esto sucediera... Tan sólo quien indaga, quien me pregunta, logra averiguar qué hay detrás de lo aparente; para el resto seré el tipo sin problemas de siempre, qué más da...

Hay que ver... Con lo equilibrado que soy para muchas cosas, y una sóla que falta me altera todas las demás!