sábado, septiembre 18, 2004

Un finde especial

Mañana estaré en un pueblecito que está de fiestas, se podría decir que es el postre festivo del verano. La verdad es que la escapadita me viene como caida del cielo. Tengo muchas ganas de salir, tras unos cuantos días atado a la ciudad por el trabajo. Lástima que no pueda ir en coche.

Espero encontrarme allí con un buen amigo, JL, por lo menos para saludarle y hablar un rato con él, ya que en los últimos meses apenas le he visto un par de veces. Es lo malo de tener buenos amigos que viven lejos. Precisamente por eso, las veces que podemos quedar, se hace mucho más interesante. A ver si el cielo acompaña.

Ésta es sólo una de tantas. Desde que veo las cosas pensando que va a ser la última vez que será así... me siento extraño, pero... en el fondo prefiero que las cosas cambien, y que la próxima sea la primera vez que... Y es que no quiero acomodarme nunca más. Los fantasmas del pasado deben quedarse allí, y no volver nunca jamás.