martes, julio 12, 2005

Promesas

He hablado con JL, está tirando de mi para pasarme el sábado por allí y echarle una mano con su falla. La verdad es que debería ir, pues para eso llevamos todo el año hablando de ello y al final la cosa se va a quedar en la intención, a pesar de tener medio de transporte y todo. Voy a ver si convenzo a mi hermana y nos animamos a ir.

Lo que está claro es que el finde siguiente iremos a verla quemar, eso si que es seguro -salvo cataclismo-. Me siento extraño teniendo planificados hasta mis findes veraniegos -presuntamente de asueto-, pero por otro lado me gusta, porque así no tendré esa habitual sensación de poder aprovechar mejor mi tiempo. ¿No es acaso una novedad? ¿No era mi sueño de niño? Pues entonces para qué pensarselo tanto... digo yo!