martes, agosto 09, 2005

Cantos de sirena

Una oferta para trabajar en otra plataforma ha podido alejarme de dos compañeras y amigas, a las que les interesaba bastante. Una desistió pronto, pero AMA lo estuvo estudiando hasta la hora límite. Incluso llamó a su novio para que le llevara los horarios del curso próximo, pues había que decidirlo hoy mismo. Fueron momentos tensos, y yo ayudandola en lo posible, y a la vez pensando en qué demonios estaba haciendo. Pensé que se iría, pero cuando empezó a ver los horarios, fue quedando claro que no iba a dejar de estar a mi lado cada tarde.

AMA - Ya le he dicho (a la coordinadora) que no...
U.- Estás segura?
AMA - Sí... le acabo de decir que me quedo.
U.- Entonces... ya puedo alegrarme?
(ella sonrió...)

Me nació del alma, no pude callarme.
Su sonrisa alivió mi temor de que lo hubiera entendido mal mis palabras. Le dije que si lo mejor para ella era irse, no quedaba más que aceptarlo. Pero que egoistamente, me alegraba por que se quedara.
Y es que me ha calado hondo esta chica. Lástima no haberla conocido antes.