miércoles, marzo 08, 2006

Reencuentro

Eres la única con la que siento estar a la altura,
contigo no temo nada, desaparecen mis miedos,
mis indecisiones, mis eternas dudas...

A tu lado consigo ser yo mismo, sin dobleces,
lo grato de tu compañia es algo que necesitaba recordar,
nada huidiza ni evasiva, y es que nadie te obligaba,
si seguías conmigo era tan sólo porque así lo querías,
sin temor a malas interpretaciones,
y es que ya me conoces hace un tiempo,
eso es lo más genial...

De nuevo he sentido en tí la inocencia de la juventud,
que algo atrás de mis huellas quedan,
y sin embargo, viajamos muy próximos uno del otro...

Tal vez nunca exista nada más
que esta sencilla, sana amistad,
pero aunque siga dando muchas vueltas, demasiadas
cada vez que te busco,
sin saberlo, me ayudas tanto...


6 meses desde la última vez es tiempo suficiente para que mi enrevesado cerebro pueda utilizarlo como excusa para una nueva cita. El reto ahora es recortar ese plazo en vistas a la próxima ocasión. Mientras, me pregunto por qué contigo es fácil quedar en lugar y hora, encontrar un punto de interés común, hablar sin miedos y escuchar con atención, lograr por una vez invitarte yo, saber que no hay peligros escondidos en el filo de unas inocentes palabras, convencerte para llevarte a casa, etc...

Me pregunto por qué contigo es todo tan fácil...
Gracias por hacerlo realidad, S.