domingo, septiembre 03, 2006

No hay tregua

Desde hace unos años, Septiembre es un mes dificil para mi.

Sólo cuando el tiempo transcurre, y la distancia me aporta la objetividad necesaria, es cuando me doy cuenta exactamente de todo cuanto sucedió hace ya cuatro años. En todo este tiempo he intentado dejar atrás un recuerdo, una presencia que ya se fué, una persona que para bien o para mal... me marcó.

Ha vuelto a mi con más fuerza que nunca, estos días del año quedaron irremediablemente impregnados de su aroma, de su presencia... Mi cabeza recrea involuntariamente cada momento, cada recuerdo... Cualquiera de ellos hoy en día me haría derretir por dentro... He luchado por dejarlo atrás, he dedicado mi tiempo a huir hacia adelante, quitando hierro a un pasado errático... pero es imposible. Ahora sé que nunca podré cambiar eso. Siempre me acompañará allá donde vaya... aunque no quiera, ella forma parte de mi. Siempre resurge de sus cenizas, cual áve Fénix.

Y lo que es peor... puede que con el tiempo haya idealizado aquello. Y que por culpa de eso no consiga avanzar. Pero para saberlo aún no hay distancia suficiente, ni la objetividad necesaria... sólo hay lágrimas a escondidas por una sensibilidad a flor de piel, encerrada en la prisión del recuerdo.

Si hay alguien como yo, os dedico la siguiente canción, con cariño...

Cuanto tiempo hace falta para que cures las heridas
que te hiciste en el amor

Cuantas veces te he dicho que sólo tú tienes la llave
que abre y cierra el dolor

Mira que hemos hablado que los recuerdos son mentiras
y que inundan la razón...

(Ay qué pesado... Mecano, 1986)