martes, junio 13, 2006

Fin a la larga espera

Llevaba apenas un cuarto de hora de trabajo cuando me pasaron una llamada desde profesionales. Una voz femenina se presentó al otro lado, y al escucharla tuve una intuición... si, era ella!!

Luego fui a su puesto y le pregunté. Me dijo que estaba medio dormida todavía y que no se había dado cuenta. Se sorprendió mucho al decirle que era conmigo con quien había hablado antes.

Me gustaría pensar que ésta ha sido nuestro primera conversación telefónica... la primera de muchas claro!! jajaja

Después no tuve apenas ocasión de volver a hablar con ella, pues desde hoy los jefes nos han programado las pausas y ahora no puedo parar cuando yo quiera. Cuando me tocó parar para merendar fui a preguntarle si se venía -esta vez no me corté-, pero ella ya había ido hacía rato con su amiga. Me lo estaba temiendo. Así que fui solo.

Pero aún tenía que sacarme la espina de la semana pasada, así que, a pesar de que la dichosa hoja decía que debía parar a las ocho y cinco, paré tres minutos antes para salir a la puerta, y así estar allí cuando ella terminara. Tardó un poco, pero al final salió -qué bonita es...- y al verme me saludó, pero apenas hizo ademán de pararse, fui yo quien le dije algo para evitar que se fuera tan rápido. Aproveché para preguntarle si vivia cerca, me dijo que sí, que le da tiempo de comer en su casa en su turno partido (estaba nervioso y casi no la dejé hablar, iba a decirme donde vivia pero la corté... cachislamar!). Luego pasé un minuto contandole que yo hice ese turno una vez, intentaba que se sintiera cómoda, pero no sé....

Tal vez tenía prisa, o quería llegar pronto a su casa... O tal vez sea muy tímida y huidiza ante quien no conoce bien... O tal vez me vea las intenciones y la asusto con mi actitud...

El caso es que hoy me dejó una sensación agridulce... aunque lo más probable es que la culpa de ello sea mia, por mi inseguridad disfrazada... que apenas hace que quede satisfecho en alguna que otra ocasión.

Creo que será mejor que mañana la deje un poco tranquila, si no quizas la ahuyente al ser tan pesado con ella.