martes, diciembre 19, 2006

Año nuevo, vida nueva

Hoy ha sido el dia en el que ha llegado la llamada que cambiará mi vida, y la de mi familia...

Hoy mis padres han recibido la noticia de que dos de sus tres hijos se van de casa...

Con el cambio de año, la casa que siempre ha albergado a los 5, nuestra casa, va a pasar a tener solamente a 3 personas en su interior.

Otras dos personas van a cambiar de casa, y de ciudad...

Mi padre tiene ahora un conflicto interior de sentimientos... Por un lado le duele que sus hijos se vayan, ya que él nunca nos ha invitado a hacerlo. Pero por otro lado va a permitirle quitarse la enorme presión que tiene sobre sus espaldas, y podrá elegir libremente, sin coacciones, seguir en su actual trabajo o mandarlo todo a la mierda y dedicarse a recuperar a la persona que siempre fue, y de la cual hoy no es más que la sombra de aquella...

Mi madre en cambio...

Uufffff tengo mucho miedo por ella... Si, porque siempre se ha apoyado mucho en nosotros, sus hijos somos los que le damos esa alegria que parece innata en ella, pero que la redime de caer en los dolorosos recuerdos de un pasado aún demasiado vivo en su interior, asi pasen los años.

No se lo ha tomado bien, esto ya lo sabiamos todos, pero... Su reacción ha sido la peor. Incapaz de ver la parte buena, que ahora podrá ir a su tierra cada vez que quiera, que se quita también ella una presión de labores domesticas que a sus 70 años le pesan cada vez más, no, no... ella es ahora incapaz de ver ese lado. Tan sólo es capaz de ver en el horizonte un futuro de aburrimiento, de soledad, de tristeza y amargura... Todo ello inducido por el actual triste estado de ánimo de mi padre, lo que le supone una auténtica amenaza para su futuro a corto y medio plazo.

Uno, como hijo, nunca sabe cómo va a ser mejor dar la noticia a sus padres. A los cuales no quiere hacer daño, pero que sabe que no va a ser posible evitarlo. Porque por encima de todo ellos deben entender que es nuestra decisión, y que deben respetarla, igual que nosotros comprendemos que su preocupación es la de tener una seguridad para nosotros, un futuro. Esa seguridad corre de nuestra cuenta. Pero nuestra decisión no es respetada a partes iguales por ambos... y la verdad es que duele.

En fin... esto deberia ser una buena noticia, y está pareciendo lo contrario. No quiero llevarme a engaño: Para mi, para nosotros, es una buena noticia que mi hermana haya encontrado un trabajo prometedor, de lo que a ella le gusta, y que lo haya aceptado, con todo lo que ello supone. A partir de ahora me toca a mi encontrar el mio. Y encontrar piso, y papeleos...etc

Si no me ilusionara hacerlo, no me habria embarcado en esto, no??

Desearnos suerte