martes, septiembre 21, 2004

Donde están los buenos

Nunca he tenido muchas amistades, entre otras cosas porque creo que es mejor tener pocos amigos, pero buenos. Los que hay lo son... o al menos es lo que siempre he creido.

Al igual que pasan por la vida de cualquier otro, por la mia también van pasando muchas personas. Algunas se quedan mucho tiempo, y otras pasan fugazmente, como si simplemente estuviesen cumpliendo una misión, para después volar en otra dirección distinta. Con todas he compartido momentos más o menos brillantes, pero con el tiempo siento que algunas tienden a alejarse, y eligen compartir su tiempo y su vida con otras personas. Y no es que llegue a perder el contacto, pero tampoco es lo mismo de antes, y me duele. Yo siempre trato de hacerles ver que para mi son importantes. Quizás soy yo, que tal vez no consigo expresarlo lo suficiente, y no llego a transmitirselo. Aunque lo que realmente me duele es, que cuanto más intima es la relación que entablo, antes se termina, como si se quemara demasiado pronto. Parezco condenado a tener tan sólo relaciones superficiales, para así conseguir que sean duraderas. Pero yo no quiero sólo eso. No es vida.

Existe un refrán que dice: A rey muerto, rey puesto. La vida me está enseñando que esto funciona así, aunque no nos guste. Nadie es imprescindible, qué se le va a hacer.