martes, octubre 05, 2004

Déjame ver la luz

Hay veces en que los amigos te sorprenden, y te revelan un supuesto secreto que no es tal, pero que la sociedad se encarga de hacer que lo sea, o que al menos lo parezca. Me quedé muy sorprendido al saberlo, porque es una persona de la cual no lo había sospechado nunca. Y es digna de alabar la naturalidad con que lo admitía, estoy seguro de que yo en su lugar no lo habría visto tan claro.

Ahora no debería cambiar nada, puesto que ya está claro de qué pie cojea cada cual. Pero dentro de mí algo se rebela a aceptarlo sin más. Espero que el tiempo se encargue de corregirlo, y lo pueda asimilar como algo normal. No me seduce la idea de ver con otros ojos a quien ha sido y es, y supongo será, tan buena persona como hasta ahora. Una persona que merece la pena.