viernes, septiembre 23, 2005

Confidencias

Los altibajos en la relación entre VN y su marido están haciendo que ella necesite desahogarse, contando sus penas a quien la escuche. Había un candidato ideal, con meses de experiencia en el cargo, persona de confianza y buena presencia: Por supuesto, estoy hablando de un servidor.

Ayer por la tarde quedamos con la excusa de ver unos zapatos en una tienda que ella conoce (al final el que se llevó unos fui yo, por sólo 10 €, jajaja). Estuvimos un rato conversando, y es que ella necesitaba que la escucharan, necesitaba sentirse comprendida. Me complace mucho que ella encuentre en mi la confianza necesaria para ello, es una persona que se hace querer, y por que no decirlo, su relación es envidiable (o eso me parecía hasta que he conocido más detalles de la misma). Por eso me resulta duro escuchar lo que se le llega a pasar por la cabeza. Yo le digo que tan sólo son altibajos, que todas las parejas los tienen y que se pasará pronto.

Ella también me da confianza a mi, es una persona increible, y me encanta estar creando esta amistad entre los dos. Ella tiene mucho de lo que a mi me falta. Poco a poco me está conociendo de forma que ya sabe cómo voy a reaccionar ante cada situación. Y es que son muchas horas juntos desde hace meses, aunque ultimamente es cuando mas hemos intimado. La clave de ello es muy simple: está casada, y eso me permite acercarme a ella con libertad.

Si, así es... algo falla en mis relaciones, que varían muchísimo si la persona tiene o no pareja. Mi actitud es muy diferente según el caso, es un error que debo corregir, pero aún no lo he conseguido. Alguien que me conozca bien puede saber si una persona me atrae o no simplemente por mi actitud hacia ella.

Lo malo es que mi actitud con quien me interesa es la que más distancia consigue crear, ya que por lo general siempre hay que forzar algo para establecer contacto. Con lo bonito que es que las cosas salgan de forma natural!