domingo, mayo 27, 2007

Reevolución

Hace ya tiempo que necesito independencia, alejarme de la comodidad, de que me lo den todo hecho. Quiero demostrarme a mi mismo que soy muy capaz de llevar una casa, de encargarme de cosas que hasta ahora no he tenido que hacer, aprender tareas que hoy desconozco, ganarme la vida... Sería muy enriquecedor para mi.

Lo más bonito sería lanzarme y hacerlo solo. Pero... temo acostumbrarme a la libertad que traeria consigo esa independencia, y más adelante me pase factura en caso de encontrar a alguien con quien compartir mi vida (cosa que aún no he dado por imposible, a pesar de lo que pueda parecer por lo pesimista que soy siempre sobre ello). Y no tengo mucha alternativa donde elegir... Con mi hermana de momento no puedo contar, y además me une a ella el proyecto común de la falla.

Necesito poner distancia de por medio, por pequeña que sea. Así nunca podré valorar bien lo que tengo.


Mi vida está creada a base de un buen puñado de conceptos erróneos. Pesnsamientos equivocados que mientras he permanecido escondido no han supuesto un gran problema, pero una vez en el mundo exterior me han producido más de una situación embarazosa. Intento salir airoso, aunque no siempre lo consigo. El contraste entre lo que siempre ha sido mi verdad, y lo que ahora ven mis propios ojos todavía es grande. Aún soy un bicho raro para los demás.

Y es que para algunas cosas aún estoy en pañales -y soy el primero en reconocerlo-. Me perdí algunas lecciones básicas sobre la vida (o quizás las olvidé), y hoy trato de recuperarlas a marchas forzadas. Hay situaciones en las que deberia saber desenvolverme con total naturalidad, pero hoy por hoy mi herencia vital puede más que mi voluntad de cambiar, y eso se nota. La gente no comprende mis cambios de estado de ánimo, la forma algo enrevesada de tengo de pensar a veces. No me gusta mostrar la parte de mi que me hace sentir obsoleto, erróneo, respecto a los demás, hasta que la haya conseguido erradicar por completo. Esa tarea me tiene ocupado desde hace tiempo, pero no puedo dejar de vivir mientras tanto, y en ocasiones ambas tareas chocan de frente, y mi vida social se resiente por ello.

Y no me siento culpable -nadie nace enseñado-. Quizás si me siento responsable de no haber hecho algo más por erradicarlo antes. Pero la propia vida me lleva por los caminos que debo recorrer, y aprendo mucho de ello, día a dia. Tal vez llegue el momento en el que no necesite de una mano amiga para salir adelante, que no dependa de nadie para desenvolverme y ser feliz así. Pero ese dia aun tardará en llegar. Hoy por hoy sigo dependiendo de otros, no puedo, ni quiero, prescindir de nadie. Ni puedo permitirme rechazar lo que llame a mi puerta, aún no.


Por otro lado, creo que a veces doy otra imagen errónea de mi mismo, pero justo al revés que la de antes. Mi vida está ahi, los años que he vivido me han dado una experiencia que al parecer no consigo transmitir a los demás. Tal vez el fisico ahi juegue un papel en mi contra -siempre he aparentado menos edad de la que tengo-, y eso hace que me consideren joven e inexperto, incluso a veces no se me tome en serio, y me da mucha rabia. Quizás no debiera importarme lo que piensen los demás sobre mi, pero... me importa, y mucho.


Siempre me he visto a mi mismo como un tipo entregado, conciliador, fiel, reservado, generoso (a mi manera), calculador, bromista, con escasa iniciativa, y buenazo (cosa que empiezo a odiar). Esta joya de la naturaleza -notese la ironia- la querrían muchas madres para sus hijas. Definitivamente esa es una de las cosas que no van bien en mi vida.


P.D. Sé que es un rollazo, pero está sacado directamente de las tripas, sin editar ni nada. Puro pensamiento unelkiano, como pocas veces.
(felicidades si has conseguido leer hasta aqui...)