Indefinido
Me quedaban pocos minutos para dejar el puesto, casi finalizaba una vez más la jornada y, de nuevo la semana de contrato. De repente un mensaje aparece en pantalla, la coordinadora me reclama. Sorprendido, acudo a la llamada. Me cuentan que me han llamado a casa, y al no localizarme se dan cuenta de que me tenían allí cerquita. ¿De qué se trata? - pregunto. No imaginaba ni de lejos la sorpresa que me esperaba.
Yo pensaba que me iban a ofrecer otra sustitución, o si había suerte tal vez fuera un mes completo, con ésto ya me habría dado por contento.
Pero no. Ésta vez era para hacerme indefinido.
Nada más contarlo, los compañeros comienzan a felicitarme, y empiezo a darme cuenta realmente de que me hallo ante la mejor noticia posible, laboralmente hablando. Se acabó la inestabilidad!!!
Lo que más feliz me ha hecho es dar la noticia en casa. En unos tiempos no demasiado boyantes, he dado una gran alegría a mi padre (Coño! Eso quiere decir que lo haces muy bien, no?!?!?). Y es que debe ser reconfortante ver cómo los churumbeles van saliendo adelante, aunque les haya costado lo suyo.
Hoy mis sueños están un pasito más cerca de poder cumplirse.

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