Éxodo
La vida a veces nos guarda desagradables sorpresas que no podemos ignorar cuando nos llegan...
Un joven y prometedor artista comenzó a despuntar hace unos años, se trataba de un inquieto muchacho que a base de coraje se fue abriendo paso hasta destacar entre los suyos. Por una serie de casualidades llegué a conocerle en persona, y así pude ver que su aparente entereza se fraguaba en el apoyo de sus más allegados. Más tarde supe que buena parte del dinero que ganaba se lo gastaba en otro tipo de apoyos más artificiales.
Este muchacho, debido a su mala gestión, o a no se sabe bien qué, sufrió el año pasado un duro revés profesional, que afectó incluso a su vida personal, pues incumplió una serie de contratos, quedando así como deudor por muchos años a varias entidades. Uno de los trabajos que no terminó se titulaba éxodo, y muchos temimos que era premonitorio. Sus compañeros de gremio acordaron inhabilitarle por cinco años, y tuvo que cerrar el taller de su actividad artistica. Lo último que supe de él es que había estado trabajando para otros artistas, habiendo sido despedido por algunos de ellos.
Hasta hoy, que me ha llegado la noticia de que ha sido encontrado muerto en su casa...
Ha sido un golpe duro, pues aunque no tenía un trato habitual con él, si que le saludaba cuando le veía. Siempre recordaré un mensaje que envió al móvil, como agradecimiento sincero por unas palabras de apoyo a su trabajo, que hace unos años hizo públicas en un periódico local mi hermana. En aquel momento pude comprobar que tenía los pies de barro.
Lo que más me duele es, que tras lo sucedido el año pasado, esta noticia de alguna forma me la esperaba. No pensaba en serio que fuera a suceder, pero su caótica situación personal, unido a su delicado estado de salud (sufría problemas de corazón) y su supuesta afición por los vicios caros, le convertían en triste candidato a terminar pronto con su vida.
Porque estoy convencido que se ha quitado la vida él mismo...
Y no puedo evitar pensar en lo que este chico se ha perdido, en todo lo que ya no podrá vivir jamás por haberse negado él mismo la oportunidad de salir adelante. O mejor dicho, por haber dejado que su vida se convirtiese en el infierno que debe haber sido estos ultimos meses, todo por su mala gestión, o por su cabezonería, o por lo que haya sido... y pienso en lo frágiles que somos, en lo efimeras que pueden ser nuestras vidas si no sabemos bien qué hacer con ellas. Hoy siento una espina dentro de mí, que me dolerá cada vez que no haga todo lo posible por disfrutar de esta vida, por vivir cada momento con toda la intensidad que pueda. Tan sólo por estar hoy aquí, en este mundo, siento que tengo el deber de disfrutar de todo lo que él ya nunca podrá. Sentiré cada día que pase como un regalo que a él se le negó. No hacerlo sería como tirar mi vida a la basura.
F.V.S. Allá donde estés, espero que tengas toda la suerte que en ésta vida te faltó. Como aquellas palomas que un día dejaste escapar, en uno de los mejores sueños que hiciste realidad, para deleite de todos nosotros, desde hoy eres libre.
Así pues... descansa en paz.

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