jueves, enero 18, 2007

Dos cruces por moneda

Una: Me cambian de puesto en el trabajo, a mi y a una gran parte de mis compañeros nos envian a una sección a la que nadie quiere ir (por el nivel de exigencia que se nos va a pedir), pero en la cual el trabajo a realizar es exactamente el mismo que llevamos meses haciendo, ya que raro ha sido el dia en el que no hayamos estado apoyandoles. Me cambian de lugar y de coordinadora; lo primero no me preocupa, ya que amigos se hacen aqui y allá; lo segundo está por ver, porque no la conozco, y me llegan opiniones de todo tipo y condición.

Este cambio no me preocuparía mucho, de no ser por...

Dos: El proyecto (ya no sé si decir nuestro proyecto o no...) de irnos a vivir juntos mi hermana y yo va a verse retrasado en el tiempo. Y todo por trabajo, el que le ha salido a ella por un mes, para fines de semana solamente, ampliable a tres meses, y con la casi certeza de que la llamarán para 3 meses en verano. Resultado: hasta septiembre no piensa moverse de aqui. Argumentos: La pagan bien, y no puede decir que no porque si no ya no la volverán a llamar nunca más.

Vale que yo tengo trabajo hasta que decidamos irnos, pero... yo me pregunto algunas cosas:

Si la prioridad es este trabajo que tiene ahora, y nunca piensa decir que no... cómo va a irse a vivir a 180 km??
Resulta algo incompatible, creo yo... si no me he perdido, claro.
Y por qué tengo que enterarme por casualidad (si no le pregunto yo a estas alturas aún no me habría enterado) de que ha decidido seguir aqui hasta septiembre, con lo cual YO también seguiré aqui hasta esa fecha como minimo??
Porque el plan es de los dos, si falta uno el otro no va a ninguna parte...

La excusa es que la ponen entre la espada y la pared, y se vio obligada a decir que si. Y yo entiendo que quiera seguir trabajando en eso, porque le permite compatibilizarlo con sus otros trabajos de diseño gráfico en casa, y le pagan bien, y... joer, lo entiendo! vale??

Pero lo menos que podía hacer es decirmelo!! Y así dejo de sentirme idiota soñando con irnos en dos o tres meses como mucho...

Estoy cabreado, (aunque se me pase enseguida). Y es que mi temor es que se enfrie en su deseo de salir de casa, y yo me quede solo con mis sueños...