miércoles, octubre 12, 2005

Episodio III (trilogía...?)

Hoy fue tu mirada, complaciente, cálida y reveladora, al comprobar que no era sino tu simple presencia la que hizo arrancar de mi boca las palabras erróneas:

19:32 p.m., nueva llamada - Buenas noches, en que puedo ayudarle...?

Te quedaste unos segundos contemplandome, analizando risueñamente, y ví en tus ojos el halago que recibe quien se sabe deseada. Sé que te gustó.

Sin embargo, ante cada nuevo episodio trato aún más si cabe de no dejarme tentar, de convencerme que sólo es mi perversa imaginación, y que tú y yo no nacimos para compartir más de lo que hoy tenemos en común. Hoy sé que tus días transcurren a lo largo de un rio revuelto, sin brújula que guie tus sentimientos. No le quieres, estás dolida, pero sigues quedando con él, sin compromisos de por medio. Y yo mientras me repito una y mil veces que tu y yo no, no, no...

Pero mientras sigas sin destino fijo, yo seguiré dejando esa puerta entreabierta, por si llamaras algún día. No hay nada que perder...